Carta abierta al presidente de la JCyL

Sr. Presidente, D. Alfonso Fernández Mañueco, –

Los incendios forestales que este verano han arrasado Castilla y León dejan tras de sí una situación excepcional que exige medidas igualmente excepcionales. Miles de hectáreas se han perdido en cuestión de días; el trabajo de generaciones de silvicultores se ha visto reducido a cenizas; infraestructuras, inversiones y proyectos de vida han quedado destruidos.

Desde la Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y León (FAFCYLE), que representa a miles de propietarios forestales de la Comunidad, queremos trasladarle nuestra profunda indignación ante el paquete de ayudas aprobado por su Gobierno, que olvida una vez más a los silvicultores en situaciones catastróficas. Se han previsto compensaciones para familias, agricultores, ganaderos, apicultores, autónomos y municipios —todas ellas necesarias y justas—, pero ni una sola medida específica para quienes gestionamos los montes y cuidamos de los bosques.

Los bosques no son solo madera o resina. Son agua limpia, aire puro, suelo fértil, sumideros de carbono, biodiversidad, paisaje, empleo rural y cultura. Son beneficios ecosistémicos de los que se beneficia toda la sociedad y que no son deslocalizables: si se pierden aquí, se pierden para siempre.

El fuego no ha arrasado solo árboles: ha destruido también el futuro de miles de familias que viven de la gestión forestal. Sin apoyo específico, muchos propietarios se verán obligados al abandono, y eso significará más riesgo de incendios, más despoblación y más degradación ambiental.

Por ello, le exigimos que apruebe de inmediato un Plan de apoyo a los silvicultores de Castilla y León, que incluya:

  • Compensaciones por la pérdida de arbolado y madera calcinada.
  • Ayudas urgentes para actuaciones de emergencia tras un incendio, control de la erosión y protección del suelo, cauces, etc., y la regeneración y repoblación forestal.
  • Financiación para reparar infraestructuras básicas: caminos, cortafuegos, depósitos de agua, cerramientos.
  • Medidas fiscales y económicas que permitan la viabilidad del sector en el medio rural.
  • Asimismo, reclamamos con la misma agilidad mostrada en otras subvenciones con motivo de estos incendios, una dotación suficiente de las líneas de ayuda forestal ya existentes, como la de prevención de daños a los bosques, la de silvopastoreo como herramienta de gestión del combustible y la de restauración tras catástrofes naturales. Estas líneas existen, pero si no cuentan con recursos adecuados son totalmente ineficaces.

Sr. Presidente, los silvicultores no pedimos privilegios ni limosnas, pedimos justicia y coherencia. Los montes son el mayor patrimonio natural de Castilla y León, y sin apoyo a quienes los gestionamos no habrá recuperación real. ¡Los setecientos mil propietarios forestales de Castilla y León no entenderían el abandono de su gobierno en estos momentos!

Defender a los silvicultores es defender el patrimonio natural de toda la sociedad.

Atentamente,

Jesús Pestaña Fdez. de Araoz,

Presidente de FAFCYLE (Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y León)