La dificultad de acceso de los jóvenes a la dehesa y el desconocimiento del medio rural, claves del debate en Salamanca

La quinta jornada del proyecto Dehesa del Futuro pone sobre la mesa la necesidad de acercar ciudad y campo para garantizar el relevo generacional y el futuro del sistema dehesa

Salamanca ha acogido la quinta de las ocho jornadas participativas del proyecto Dehesa del Futuro, un espacio de diálogo centrado en analizar las barreras que dificultan la incorporación de jóvenes a la dehesa y el creciente desconocimiento de la vida rural y del trabajo en el campo por parte de la sociedad urbana.

La jornada reunió a jóvenes, profesionales del sector agroforestal y ganadero, representantes de la administración, entidades sociales, educativas y del ámbito turístico, con el objetivo de identificar retos reales y proponer soluciones que permitan asegurar la continuidad de la dehesa como sistema productivo, social y ambiental. El debate fue moderado por la Fundación Andanatura, socia del proyecto.

Un sector de funcionamiento desconocido y con escasa permeabilidad

Entre las principales conclusiones del encuentro, se constató que el sector vinculado a la dehesa no resulta atractivo para la juventud, en gran medida por el desconocimiento del trabajo real que implica la gestión agroforestal y ganadera. Se señaló que existe una brecha creciente entre ciudad y campo, que dificulta la comprensión mutua y alimenta estereotipos alejados de la realidad.

Los participantes coincidieron en la necesidad de “coser de nuevo” la relación entre el mundo urbano y el rural, favoreciendo una mayor permeabilidad entre ambos espacios. Acercar la ciudad al campo —y viceversa— se identificó como un objetivo clave para que la sociedad valore el esfuerzo, la profesionalidad y la función estratégica que desempeñan quienes trabajan en la dehesa, al tiempo que ambos ámbitos puedan beneficiarse de sus puntos positivos.

Burocracia y fiscalidad, frenos al relevo generacional

El debate puso de relieve que el relevo generacional se ve seriamente comprometido por la carga burocrática y fiscal. Uno de los ejemplos más reiterados fue la dificultad para que hijas e hijos continúen con las explotaciones familiares, ya que heredar directamente no suele compensar debido a los elevados impuestos, lo que desincentiva la continuidad.

Asimismo, se señaló que la normativa no siempre se ajusta a la realidad compleja de la dehesa, un sistema difícil de encasillar en marcos administrativos rígidos. También se subrayó que la incorporación al sector sin una vinculación previa es muy poco habitual, lo que evidencia la necesidad de itinerarios de acceso más flexibles y acompañados.

Oportunidades de empleo y diversificación

Junto a las dificultades, la jornada permitió identificar oportunidades de empleo y diversificación económica vinculadas a la dehesa, especialmente en ámbitos como el turismo rural y de naturaleza, la educación ambiental y la venta y valorización de productos agroforestales y ganaderos, que pueden contribuir a fijar población y generar nuevas oportunidades en el territorio.

Las conclusiones de esta jornada se integrarán en la Guía Dehesa del Futuro, uno de los principales resultados del proyecto, que se está construyendo a partir de las aportaciones recogidas en las ocho jornadas territoriales previstas.

La jornada celebrada en Salamanca refuerza así el enfoque participativo del proyecto, que apuesta por escuchar al territorio, reducir la distancia entre ciudad y campo y construir soluciones compartidas para garantizar el futuro de la dehesa.