La Mesa de la Madera advierte de las grandes oportunidades del sector forestal-madera que se pueden perder

La Mesa Intersectorial de la Madera de Castilla y León (MIMCYL), de la que FAFCYLE forma parte, celebró el pasado 13 de enero en Valladolid una reunión de trabajo para analizar el momento que atraviesa el sector forestal-madera en Castilla y León y alertar del riesgo de perder una oportunidad histórica de desarrollo económico, industrial y social si no se actúa con rapidez.

En la reunión participaron ASEMFO, ASPAPEL, la Asociación Española de la Biomasa (AVEBIOM), CEMCAL, FAFCYLE y Cesefor, entidades que compartimos un diagnóstico común: existe un importante volumen de madera inmovilizada por falta de gestión, mientras se continúa importando producto de otras comunidades que sí han avanzado en la movilización de sus recursos forestales.

En una región con una clara vocación forestal, esta situación supone un freno para la industria, el empleo y el desarrollo rural. Actualmente, la tasa de extracción de madera en Castilla y León se sitúa en torno al 40 %, lo que equivale a unos 2,7 millones de metros cúbicos anuales. Desde la Mesa defendemos que alcanzar una tasa del 60 %, técnicamente viable y ambientalmente sostenible, permitiría movilizar hasta 5 millones de metros cúbicos, con un impacto directo en la creación de más de 5.000 empleos directos, especialmente en el medio rural.

Las entidades que integramos la MIMCYL subrayamos la importancia de activar cuanto antes políticas de gestión forestal que permitan reducir el riesgo de incendios y plagas, impulsar la bioeconomía, fijar población y fortalecer el tejido empresarial e industrial vinculado al sector forestal-madera.

Medidas conocidas, pero aún pendientes de aplicar

Desde la Mesa coincidimos en la necesidad de avanzar hacia una unificación de la estructura administrativa forestal, con una interlocución transversal que permita mejorar la gobernanza del sector y su vinculación con el desarrollo rural y la bioeconomía.

Asimismo, consideramos imprescindible una reforma profunda de la Ley Agraria 01/2014, que actualmente no recoge la realidad forestal de la Comunidad y dificulta la movilización del monte privado, impidiendo superar el minifundismo y el uso eficiente de maquinaria y técnicas de gestión. Sin este cambio normativo, resulta imposible avanzar del 40 % actual al 60 % de tasa de extracción.

Otro de los ejes clave es la financiación específica del sector forestal en el marco del PEPAC y los fondos FEADER. Aunque el sector forestal fija más CO₂ que el agrícola, recibe una parte muy inferior de los fondos europeos, lo que limita la modernización de la cadena de suministro y la respuesta a la falta de mano de obra.

También defendemos el impulso de la demanda interna, mediante medidas como la compra pública en madera, bonificaciones a la construcción en madera en entornos rurales y el uso de biomasa en edificios públicos.

Un plan estancado y un sector en riesgo

Desde la MIMCYL recordamos que muchas de estas medidas ya estaban recogidas en el Plan de Movilización de la Madera de 2015, aprobado por las Cortes de Castilla y León y actualmente estancado en su desarrollo. Su aplicación permitiría cambiar de forma radical el futuro del sector.

Hoy, más de 13.000 empleos dependen directamente del sector forestal-madera en la Comunidad. Si no se actúa, el riesgo es avanzar hacia una destrucción progresiva de la industria, obligando a destinar recursos públicos no a la gestión preventiva de los montes, sino a la lucha contra incendios, plagas y degradación ambiental.

Desde la Mesa insistimos en que el recurso ya existe: los bosques llevan décadas creciendo. Ahora es el momento de gestionar, coordinar y tomar decisiones, para no perder una oportunidad estratégica de desarrollo sostenible para Castilla y León.